Conversamos con Emmanuel Álvarez Agis, ex viceministro de Economía, sobre la situación económica actual

El dólar y las elecciones: todo depende del Fondo

En medio del veranito financiero, con el dólar estable y las tasas de interés a la baja, la pregunta persistente es qué va a pasar a medida que se acerquen las elecciones presidenciales del mes de octubre y empiece a tener efecto la incertidumbre sobre el resultado. Emmanuel Alvarez Agis, ex viceministro de Economía con Axel Kicillof, opinó que estamos en un escenario que encierra una paradoja: gracias al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el gobierno de Mauricio Macri cuenta con las herramientas para evitar que el dólar se dispare, pero aún no sabe si el FMI le permitirá usarlas.

MO: Está la misión del FMI aquí en la Argentina revisando las cuentas y discutiendo con las autoridades monetarias qué va a pasar con el dólar a medida que se acerquen las elecciones. ¿Tiene herramientas el Banco Central para intervenir si hiciera falta ante una corrida?

Emmanuel Álvarez Agis: Si, estamos en una situación de paradoja. Si uno se va 3 meses para atrás, el 2019 se veía muy difícil porque el Gobierno tenía un esquema cambiario de libre flotación, no intervenía, y prácticamente no tenía ninguna herramienta para pelearle al dólar en año electoral, donde generalmente el dólar se empieza a poner complicado.

De 3 meses hasta acá, el Gobierno ha conseguido muchos dólar, el Fondo le adelantó para estos dos años el préstamo que en principio era para 4 años, por lo que al Gobierno le están sobrando más o menos US$11 mil millones de ese préstamos. Consiguió, además, casi US$9 mil millones del acuerdo con China.

Entonces ahora la paradoja es que el Gobierno tiene los dólares para enfrentar una corrida, pero no tiene la autorización del Fondo para usarlos en caso de que ocurra esa corrida. Y si a eso le agregamos que estamos en un esquema de flotación donde la distancia entre el piso y el techo es de un 30%, lo que se debe estar discutiendo con el Fondo es tratar de achicar esta distancia. Si hoy el dólar, que está en la zona de los 38, se fuera por cualquier circunstancia hasta los 49 pesos por ejemplo, el Gobierno no podría intervenir de manera formal, debido al esquema de bandas.

MO: O sea que el techo de la banda es muy alto porque el BCRA sólo podría intervenir para tratar de bajarlo si pasara de golpe los 49 pesos…

EA: Claro. Es un tema de distancia entre el piso y el techo, pero también de tiempo. La distancia entre el piso y el techo es siempre del 30%, porque el piso y el techo se van moviendo a lo largo de tiempo al mismo ritmo.

Si el dólar se mueve 30% en un año no pasa nada, se estaría moviendo el línea con la inflación. Pero si se mueve 30% en 5 días, como ya lo hemos visto el año pasado, el problema de eso es que el Banco Central recién podría empezar a intervenir cuando ya se produjo una devaluación del 30 por ciento. Y estas cosas tienen una especie de efecto cascada. Cuando la devaluación se te fue 30% para arriba, no la podés frenar, y sin embargo, sí que la hubieses podido frenar si intervenías desde un principio.

Me parece que este esquema de emergencia salió muy bien ante su único propósito de octubre de 2018, que era frenar el dólar. Pero una vez frenado, creo que deberíamos ir a un esquema bastante más acotado y con mayor intervención del Banco Central.

María Iglesia: ¿Entonces ves riesgo de una corrida cambiaria a medida que se vayan acercando las elecciones?

EA: Mirá, yo no veo riesgo, veo certeza. Cuando uno mira la historia de las elecciones presidenciales en la Argentina, ve corridas. Las únicas dos elecciones que no hubo problemas con el dólar fue en 2007, la elección del primer mandato de CFK, que veníamos de una economía muy fuerte, y con un mundo que tenía la soja tan cara que ayudaba en materia de dólares; y después 2015, donde el Banco Central vendió 9 mil millones de dólares porque había un esquema de compra de dólares donde podías comprar hasta el 30% de tu ingreso, o sea que ahí tenías un regulación muy fuerte a la compraventa de dólares.

Hoy la hipótesis con la que trabaja el Fondo es que la fuga de capitales este año va a ser de este mismo número, 9 mil millones de dólares. Pero venimos de un 2018 que fue de US$28 mil millones. Entonces este supuesto me parece que es claramente muy optimista. Ahora, si vos me decís: con la tasa, con el espacio que tiene el BCRA en dólar futuro, y con los 21 mil millones de dólares que logró juntar entre el Fondo y el acuerdo con China, ¿se puede parar una corrida? Si vos tenés libertad, sí, se puede parar perfectamente. Te diría incluso que te sobran municiones. Pero ahora, si vos tenés que esperar a que el dólar se mueva 30% para arriba para intervenir, bueno, seguramente cuando quieras intervenir ya va a ser tarde.

MO: O sea que en este punto estás de acuerdo con lo que están pidiendo los funcionarios de Macri al Fondo: otorgarles más poder para intervenir y planchar el dólar si hiciera falta de cara a las elecciones.

EA: Sí, porque además el interés del Fondo es que el dólar suba, básicamente porque ese es el mecanismo del mercado que hace que a vos te “sobren” dólares para pagar la deuda. Porque si el dólar sube, todos los artículos importados suben de precio, por lo que importan menos, la economía se achica, y los dólares que necesita la economía para funcionar baja. Eso te permite generar un sobrante para pagar. Creo que el gobierno hace bien en tratar de no dejar que el dólar flote. Flotar en economía quiere decir que el dólar sube y baja. Pero en Argentina quiere decir que sube y sube. Ese es el riesgo y la particularidad que tiene la economía Argentina.

 

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