¿Se puede frenar la inflación?

Rajnerman: “El problema no es cuánto se gasta sino cómo”

El economista jefe de Ecolatina conversó con María O’Donnell acerca de la inflación en Argentina y las proyecciones para los próximos meses.

 

MOD: Pareciera que en este país tener un 3% de inflación es algo bajo…

MR: Cuando uno mira la película pareciera que estamos mejor. El 4,8% de marzo quedó muy lejos del 3,3% de mayo, que es una buena noticia. Ahora cuando uno lo compara con el objetivo que tenía el Gobierno a comienzo de año, que era un 29%, ya la inflación acumuló un 21,5% en cinco meses. Y va a estar un 25% en el primer semestre, con lo cual va a estar muy difícil que se cumpla ese objetivo. Por eso se ve que las paritarias se empiezan a reabrir.

Para no acelerarse la inflación en comparación del 36% del año pasado, tendría que ser de 1,5% en el segundo semestre. Con lo cual también es muy complejo que suceda. Entonces, si bien mejoramos respecto del primer cuatrimestre, todavía falta. Lo bueno es que cuando uno mira las proyecciones se ve que va a seguir bajando.

Cuando uno toma el informe del Banco Central se proyecta una inflación apenas superior al 2% para el segundo semestre, que es un valor que no tenemos desde septiembre del año pasado. Es decir que va a seguir bajando, pero el gran problema es que sigue en niveles muy altos.

Y peor aun si le sumamos que los salarios todavía no responden respecto al nivel de inflación.

MOD: ¿De acá a fin de año qué calculás?

MR: Calculo alrededor del 45%, para eso tendríamos que tener una inflación cercana al 2,5% en el segundo semestre. Si bien es optimista, sobre todo mirando de dónde venimos ya que la inflación estuvo en un 4% en la primera mitad del año, es un escenario que no es imposible con un dólar congelado, las tarifas que no suben, es alcanzable y se llegaría a las elecciones con una inflación moderada y menor a la de la segunda mitad de la gestión de Macri que es, por ahí, a donde estamos parecidos ahora.

El gran problema es que se están acumulando muchos atrasos. Entonces se está bajando la inflación, pero a un costo muy alto. El gran problema no es solo el segundo semestre donde es probable que la inflación empiece a bajar, sino lo que se viene más adelante. Acuerdo con el FMI, va a haber que ajustar las tarifas y el dólar, entonces no solo vamos a tener este año una inflación elevada sino que es muy probable que en 2022 esté por encima del 40%, con lo cual los bolsillos no se recuperarían del todo este año, van a volver a recibir un nuevo golpe a principios del año que viene.

MOD: Guzmán dice que si tiene una inflación alta y empieza a emitir, se acercaría a un escenario parecido a una hiperinflación…

MR: Estamos lejos de una hiperinflación. Cuando uno mira la historia económica de Argentina, se puede observar que los números de este año se van a parecer más a los del 2018 o 2019, con una inflación del 45% y 50%, que es muy compleja y difícil, pero lejos de ese otro escenario.

Creo que a la discusión del gasto público, como se la encara desde el Instituto Patria, le falta una variable importante que es el dólar. Si el Gobierno emite más y el Banco Central le vuelve a dar a la maquinita como el año pasado, lo más probable es que se vuelva a disparar la brecha y los dólares financieros, y que las reservas que el año pasado bajaron un 60% este año no aguanten. Y encima de todo el mundo no se termina en 2021, sino que para 2022 hay que pagarle al FMI, al Club de París, con lo cual creo que Guzmán está cuidando esa otra caja. Creo que ahí está la reacción a la emisión. Porque peor que ajustar en un año electoral sería una devaluación. Macri las elecciones las pierde cuando devaluó, no con el tarifazo de 2017.

MOD: ¿Dirías que Guzmán viene siendo muy prudente con el déficit?

MR: Cuando uno mira los datos hasta abril se ve que estamos por debajo de 2016/17, y también muy parecidos a 2018, el año que terminamos yendo al FMI. Se está siendo prudente. Al tener que gastar tanto en subsidios y tener las tarifas congeladas, el Gobierno está sobreajustando en algunas variables. Una de esas claras es jubilaciones y pensiones, pero el gran problema es qué va a pasar en los próximos meses. La cuarentena podría afectar a la recaudación, que había arrancado muy bien con los precios de la soja y si habrá alguna ayuda estilo IFE, ATP o programa RePro.

El problema este año no es mayormente el nivel del gasto, sino su composición. El Gobierno al no hacer una tarifa segmentada, al no ir hacia un esquema un poco más progresivo en donde los sectores de menores recursos reciban ayuda y los hogares de mejor posición no, termina gastando plata en sectores que no lo necesitan. Si uno lo piensa crudamente a nivel electoral, justamente esos no lo van a votar…

MOD: La tendencia dice que los mayores se inclinan más por el Pro y los jóvenes por el oficialismo, en términos generales.

MR: Además lo pienso por los sectores más ricos que están asociados al perfil de Cambiemos. En ese marco el Gobierno hoy está subsidiando la tarifa de esos sectores por no hacer una discriminación que, según dice el Ministro de Economía, ya se podría hacer con los datos que tienen del IFE y ATP. El problema no es cuánto se gasta sino cómo se gasta.

 

Fuente: De acá en más – FM Urbana Play 104.3

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