La Sociedad Argentina de Terapia Intensiva alertó sobre la situación del COVID

«Una realidad suavizada en las condiciones actuales es una invitación a la catástrofe sanitaria »

Conversamos con Arnaldo Dubin, miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, sobre la situación del COVID.

 

MOD: ¿Cómo están ustedes?

AD: No demasiado bien. Más que dramática, la comunicación de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva es real. Describe lo que estamos viviendo, lo que está sucediendo. Es expresión del sentimiento esquizofrénico que tenemos los intensivistas que pasamos de las Unidades de Terapia Intensiva, donde enfrentamos diariamente la muerte, tenemos un trabajo descomunal y sentimos que estamos perdiendo la batalla contra la enfermedad, a la calle en la que observamos conductas sociales disipadas, versiones edulcoradas de la realidad por parte de algunos funcionarios y flexibilizaciones que pueden contribuir a una catástrofe sanitaria.

Nosotros manejamos desde la Asociación Argentina de Terapia Intensiva con relevamientos que hacemos dos veces por semana, porcentajes de ocupación de camas que son muy altas. Esto es una polémica que desde hace tiempo tenemos con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pero me parece que lo importante no es hablar de camas o respiradores, porque lo que va a provocar el colapso primariamente no es el recurso físico ni tecnológico, sino la carencia de personal sanitario. La falta de intensivistas, tantos enfermeros, kinesiólogos como médicos. Esto está perfectamente ilustrado por el colapso reconocido por el mismo gobernador Gerardo Morales en Jujuy, donde particularmente en San Salvador hay un montón de camas y respiradores, pero no hay personal. Y a mí me consta que el Gobierno nacional y el Ministerio de Salud de la Nación han hecho esfuerzos denodados para conseguir personal y no pudo acercar más que un puñado. Entonces los intensivistas que ya estábamos mal antes de la pandemia, que éramos pocos, ahora tenemos nuestras filas diezmadas por la enfermedad. Tenemos una sobrecarga de trabajo brutal, estamos agotados, exhaustos física y anímicamente, nos contagiamos, cometemos errores y los resultados ya no son los mismos.

MOD: La carta dice algo bastante contundente: “sentimos que estamos perdiendo la batalla”, ¿Qué quiere decir?

AD: Esto tiene que ver por un lado con lo que nosotros enfrentamos. Insisto, hay lugares donde hace meses venimos trabajando con una ocupación del 100% o en algunos casos hemos tenido días del 120% de ocupación por el recambio de pacientes. Es insostenible ese ritmo de trabajo, indefectiblemente lleva a cometer errores. Y al mismo tiempo, la sociedad no nos está acompañando. Vemos a la gente en las calles que no usan barbijo o que lo usan mal, vemos como se reúnen en bares, como cuatro personas están alrededor de una mesa sin protección. Creemos también que algunas medidas de flexibilización no son adecuadas.

MOD: ¿El tema de los bares?

AD: Lo de los bares creo que todos lo hemos visto en las imágenes del noticiero en la tv. Pero además hay una cuestión simbólica en todo esto. Cuando se plantea que se pueden hacer reuniones al aire libre de hasta 10 personas, obviamente que al aire libre la posibilidad de contagio es mucho menor pero el riesgo sigue existiendo. Esto de plantear una realidad suavizada y flexibilizar en las condiciones actuales es la potencial invitación al desmadre total.

MOD: Sería muy paradójico que un país como Argentina, con más de cinco meses de restricciones, después de tanto esfuerzo se termine igualmente en un colapso…

AD: No solamente tanto esfuerzo, sino tanto éxito. La política sanitaria del gobierno fue tremendamente exitosa, nuestra tasa de letalidad es casi siete veces menor que la de un sistema sanitario tan desarrollado como el del Reino Unido. Tuvimos un éxito notable, se salvaron decenas de miles de vidas. Ahora estamos poniendo todos esos éxitos en riesgo.

MOD: ¿Todas estas vidas que se salvaron, si el sistema colapsa, el resultado sería que de nada sirvió el esfuerzo previo?

AD: Por lo menos se va a perder mucho de lo ganado.

MOD: ¿Qué se hace entonces? Porque el medio británico The Telegraph sacó un artículo ejemplificando a la Argentina como el fracaso de las cuarentenas largas.

AD: La verdad que no creo demasiado respetable, desde el punto de vista científico, que un diario de derecha como el Telegraph y de un país que tuvo resultados sanitarios pésimos. ¿Qué ocurrió en Inglaterra? Con uno de los sistemas sanitarios más desarrollados del mundo y con muchos menos contagios que nosotros, tienen más de 42 mil muertos. Entonces, me parece que no nos pueden venir a enseñar a nosotros, por lo menos desde su propia experiencia. E insisto, Argentina tiene una de las tasas de letalidad más bajas del mundo.

Probablemente en algunos meses tengamos la vacuna, hasta tanto tenemos que cuidarnos. La Terapia Intensiva tiene un compromiso irrenunciable con la sociedad y vamos a seguir trabajando hasta nuestras últimas fuerzas. Pero, sin embargo, evitar el desastre en ciernes depende del comportamiento social, de que salgamos de casa lo menos posible, que cuando lo hagamos respetemos las distancias sociales, usemos el tapabocas correctamente, que nos lavemos las manos y evitemos reuniones sociales/familiares o esos llamados a manifestaciones con motivos aviesos como la lucha contra la cuarentena.

Comentarios
×

Subscribite a Arteria

para recibir nuestras noticias
[yikes-mailchimp form="1"]
Share This